Memoria de Pez

Esta mañana leyendo los periódicos, me encontré un artículo de lo más interesante en el diario El País. Bruno Patino Presidente de Arte France dice “Estar conectado todo el rato será tan absurdo como fumar en un avión”. El ensayista ha escrito un libro titulado La civilización de la memoria de pez, en el cual habla sobre los riesgos de que las personas cada vez vivan con una capacidad de atención más corta.

Y ¿a qué viene lo del pez? Bueno, según el autor en la actualidad el tiempo de concentración promedio es de unos nueve segundos y el de los peces rojos es de unos ocho segundos. Así las cosas, la especie más inteligente del reino animal solo supera por un segundo la capacidad de concentración y memoria al pez rojo. Lo que sucede luego de ese décimo segundo, el cerebro se desconecta en busca de una nueva señal en estado de alerta.

El autor continúa hablando sobre otros aspectos sociales, especialmente en el área de las artes que es su área de especialización, por lo que les recomiendo la lectura del artículo que está muy interesante.

Esto me ha puesto a pensar en como los hábitos marcados por los patrones de comportamiento forman no solo nuestro actuar pero también nuestra manera de pensar y consecuentemente razonar. Es que ¿puede haber una sin la otra? Me parece un poco difícil desasociar el pensamiento de la acción. Pero nada, que este fenómeno es consecuencia del continuo surgimiento y utilización de redes sociales.

A ver, no tengo pretensión de criticar bajo ningún concepto las redes sociales ni a sus usuarios. Estas tienen su función en la sociedad, de eso no cabe duda. Ahora bien, la tendencia de las últimas redes sociales desarrolladas han tenido como intención, más que la conectividad entre individuos, provocar el consumo de éstas. En otras palabras, desde su concepción como idea, las redes sociales son creadas con toda la intención de mantener a sus usuarios pegados a ellas, consumiendo su contenido de forma constante y sin resistencia, lo cual repercute en ganancias monetarias para los creadores así como la implantación de agendas para marcar tendencias de pensamientos colectivos.

Nada más, usted puede continuar pensando sobre el tema. Posiblemente esto le ayude a reflexionar cuán activamente está viviendo sus días, cuán presente está en sus acciones diarias, su persistencia en los proyectos que embarca, la paciencia con la que cuenta para el desarrollo de sus ideas, en fin, su nivel de desarrollo intelectual y espiritual el cual puede realizarse solo con la dedicación de tiempo y de forma constante para nutrir ambas. No menciono el aspecto de desarrollo físico, porque ya de eso es prioridad en la sociedad contemporánea, y más cuando es la carta de presentación para la efectividad en ganar la atención de las redes sociales. Claro está, todo sea por la salud ¿no?

Dice el galardonado escritor Mario Vargas Llosa “La cultura en nuestros tiempos está más en favor de las imágenes que de las ideas, y esto me parece que es un empobrecimiento”.

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